

San Isidro, 7 de mayo del 2010.- Continuando con nuestro análisis deportivo del Premio Presidente de la República, segunda fecha del Campeonato de Rally del Automóvil Club Peruano, llegamos al grupo de Camionetas, aquellos vehículos, generalmente de tracción integral, que por su tamaño y peso, hay que conducirlos de una manera especial.
A las Camionetas generalmente la vemos en pruebas de destreza y habilidad como el Off Road ò Cross Country, pero aquí en nuestro país también incursionan en la especialidad de rally, prueba de ellos es que este torneo que organiza el ACP tenemos cuatro camionetas que participan fecha a fecha.
En Piura se prolongó el duelo entre De la Flor, Mendoza y Weber, aquella pugna que se inició en el Rally Playas, a este trío se sumó Amílcar Rivera; los cuatro deleitaron a los norteños en cada curva o vado que pasaron.
Desde el primer especial, Tito de la Flor y Gonzalo Cáceres se sobrepusieron a unos desperfectos de la Subaru Forester quien presentó problemas mecánicos (la camioneta no arrancaba, problemas con 02 inyectores y se corrió la faja de distribución) a pocas horas de iniciarse oficialmente la prueba, tanto así en la largada promocional se presentaron los tripulantes sin el vehículo; pero el gran trabajo de Pepe Cordano y el equipo mecánico hasta la madrugada, hizo que el vehículo quedara listo para sumar su segunda victoria consecutiva.
El primer día de carrera terminó con un Tito de la Flor dominador, sobre Mendoza, Weber y Rivera; pero en la segunda etapa, la cosa fue con susto, ya que la Subaru Forester se quedó parada en el vado, perdiendo como dos minutos, tiempo precioso que aprovechó Luis Mendoza para recuperar terreno, pese a que De la Flor y Cáceres se repusieron en la última prueba cronometrada, pero ya era tarde para llevarse la etapa, que se la adjudicaba la Toyota FJ Crusier, pero si para imponerse en una competencia tradicional como el Presidente de la República.
El triunfo de Tito de la Flor lo deja con un excelente puntaje de cara al Campeonato del Automóvil Club Peruano, sin embargo sus rivales no caminan muy lejos del experimentado piloto, Mendoza demostró que cuando La Mole responde siempre es peligroso, entre tanto Diego Weber siempre es un espectáculo, aún cuando en esta jornada norteña, haya maltratado más de la cuenta a la Paulina, que terminó sin parabrisas.